sábado, 23 de enero de 2016

HOMENAJE GASTRONOMICO A LEON


CULTURASIR

 
C.C.L. | 06/10/2015 A A 
Diez manjares muy leoneses
Gastronomía León y provincia tienen mucho más que monumentos o naturaleza... Engancha (y mucho) a través del paladar León atrae visitantes, y no solo es por su naturaleza, sus históricos monumentos o el paso del Camino de Santiago por la provincia. León tiene un universo gastronómico peculiar que engancha. Una larga historia de costumbres y recetas, que varía de El Bierzo a Tierra de Campos y de Boñar a La Bañeza. Un sin fin de platos típicos, de esos que nadie se puede perder si visita la provincia.

Morcilla (sin arroz), cecina, platos de cuchara, todo tipos de embutidos, botillo o bacalao. Una gastronomía de contrastes, como la propia provincia.

Para los que visiten León y necesiten una guía para saber qué comer en cada lugar, os resumimos la provincia en 10 platos:

1. Morcilla de León
Es uno de los alimentos más populares de la gastronomía leonesa y se puede degustar de punta a punta de la provincia. Su elaboración es típica en la matanza y, a diferencia de otras variedades, está hecha de sangre de cerdo y cebolla, lo que implica poca consistencia en el plato.

A los dos ingredientes, cada casa en la que se realiza matanza añade otros como migas de pan para dar consistencia, pimentón, piñones... Que hacen que cada producto sea diferente. Aunque los dos ingredientes imprescindibles son la sangre y la cebolla y lo que la caracteriza y diferencia de otras (como la de Burgos) es que no lleva arroz.

¿Cómo comerla? A la plancha y untada en pan, con el cocido u otros platos de cuchara y cada vez de más formas. Ya que son muchos los que la incluyen en empanadas o croquetas. Un sin fin de fórmulas para un producto único.

¿Dónde comerla? No hay charcutería en la provincia que no la venda y muchos hosteleros la ofrecen como tapa, ración o en algunos platos. Si vives fuera de León, es probable que también la encuentres, ya que es uno de los clásicos de la cocina leonesa que más ha salido de la provincia.
2.Cecina de León
Es otro de los imprescindibles de la provincia. No puedes visitar León sin probar su cecina, y es probable que, pese a que es un alimento exclusivo de León, lo encuentres en muchos supermercados o charcuterías del país. Por sus propiedades, también es el producto estrella en algunas dietas.

Es carne de vacuno curada, aunque el proceso de curación es amplio y está formado por diversos pasos a seguir para que una pieza de vacuno pueda llegar a convertirse en cecina. La producción está regulada por una Indicación Geográfica Protegida. La inmensa mayoría de este producto con historia que se consume tanto en España como en Europa proviene de la provincia de León.

Aunque menos conocida y no tan internacional, la cecina de chivo es otro de los clásicos de la provincia. Producto típico de la zona de Vegacervera, localidad en la que cada año se rinde homenaje a su producto estrella con una feria.

En la zona, se ha mantenido el proceso de elaboración a lo largo de los años y es uno de los productos autóctonos más demandados.

Se elabora a partir de los cuartos traseros de la cabra, sometiéndolos a un periodo corto de salazón, luego se adoba seguido de otro período un poco más largo de ahumado natural con leña de roble y, finalmente, es necesaria una curación de tres a seis meses.



3. Botillo del Bierzo
El Botillo es el producto más peculiar del Bierzo, siendo desde tiempos inmemoriales rey de la gastronomía berciana y plato principal en fiestas y celebraciones, especialmente en época de invierno.

Los ingredientes básicos son costilla y rabo de cerdo y su producción también está regulada por la Indicación Geográfica Protegida Botillo del Bierzo. Así mismo, se le podrá añadir, a criterio de los fabricantes, otros componentes como lengua, carrillera, paleta y espinazo. A todos los componentes se les añade posteriormente sal, pimentón y ajo, aditivos autorizados y otras especias naturales.

¿Cómo comerlo? Además de cocido, la receta tradicional, son muchos cocineros los que han añadido este plato a la elaboración de diferentes recetas. Con arroz, en hojaldres, croquetas, pastel o revuelto de botillo.
4. Cocido Maragato
Otro de los clásicos que no puede faltar en las localidades cercanas a Astorga y que mantiene el menú de muchos de los restaurantes de la zona de la Maragatería. Se trata de un cocido que tradicionalmente alimentaba a los trabajadores del campo en una sola comida para un duro día de trabajo.

Es un cocido peculiar, sobre todo, por la tradicional forma de servirlo y comerlo, 'al revés'. Lo primero son las carnes (junto con los rellenos), después los garbanzos (acompañados con berza) y, para finalizar, la sopa. Además, para finalizar el festín, el contundente menú suele estar acompañado por natillas de postre.

Se puede degustar en multitud de restaurantes de la Maragatería, y, además de en Astorga, son muy típicos los cocidos de Castrillo de los Polvazares.

5. Ancas de rana a la bañezana
Es un producto típico de la gastronomía de varios países, pero en León tiene un plato y una elaboración característica, sobre todo, de la zona de La Bañeza.

En esa comarca se pueden degustar de la forma tradicional en multitud de restaurantes.

Además de limpiar y sazonar las ancas, en la receta cobra vital importancia la salsa, de tomate y manteca y, en ocasiones, miga de pan. Aunque la salsa varía de unas recetas a otras.


6. Bacalao al ajo arriero
La gastronomía leonesa tiene multitud de platos típicos y la mayoría están formados por carne. Embutidos, morcilla, botillo... Pero también hay lugar para el pescado.

La localidad leonesa de Valderas atrae cada año a miles de personas en busca de su peculiar bacalao al ajo arriero, que se ofrece de forma exclusiva en los restaurantes de este pueblo del sur de la provincia, además de en el restaurante Valderas de la capital leonesa. Este bacalao al estilo Valderas se sirve en una gran cazuela de barro con abundante ajo y pimentón y cuando llega a la mesa la salsa aún continúa hirviendo.

7. Sopas de truchas
Las sopas de ajo son típicas de muchas casas leonesas, sobre todo cuando llega el frío. Incluso en algunos locales del Barrio Húmedo se puede disfrutar de esta sopa de pan en forma de tapa. Pero en la zona del Órbigo la degustan de una forma especial, con truchas.

Además del refrito con ajo y pimentón que llevan las tradicionales sopas de ajo, al que se añade agua y se 'moja' pan atrasado, las que se comen en la ribera del Órbigo tienen un ingrediente especial, la trucha, un pescado que da a este plato un sabor y una textura muy especial.

El aspecto es rojizo (por el pimentón) y se suelen servir en cazuelas de barro. La hay caldosa o espesa, al gusto del que la realice, según lo que carguemos de rebanadas de pan la cazuela.
Embutidos
Además de la cecina y la morcilla, la gastronomía de la provincia es característica por la elaboración de embutidos. Además del salchichón o el lomo, la provincia destaca por el chorizo, el producto estrella de las matanzas que todavía se realizan en muchos hogares leoneses y que mantiene multitud de empresas dedicadas a su venta alrededor de toda la provincia.

No puedes venir a León y no pedir en alguno de los sitios en los que comas una tabla de embutidos... Así, además, puedes probarlos todos.

9. Alubias de La Bañeza
Junto a las ancas de rana, la comarca de La Bañeza destaca por sus alubias, que son las protagonistas de multitud de fiestas de la zona y cuya producción está regulada a través de una Indicación Geográfica Protegida.

Este producto lo constituyen las variedades locales de alubia o judía (phaseolus vulgares L. subespecie Papilionaceae, leguminosa de grano) denominadas Canela, Plancheta, Riñón y Pinta. Las cuatro se comercializan envasadas en origen como legumbre seca o plato precocinado.


10. Tortilla guisada
La tortilla de patata es uno de los grandes clásicos de la cocina española. Como variedad, en León es típica la tortilla guisada, una particular versión del plato que se puede degustar, por ejemplo, en las decenas de bodegas de la localidad leonesa de Valdebimbre.

Para realizarla, hay que hacer inicialmente una tortilla de patata (o aprovechar la que nos ha sobrado del día anterior). Luego, la tortilla se guisa en agua y con pimientos, ajos y cebolla, además de un poco de pimentón que le da ese color de la imagen.

Para los más atrevidos, también hay versión picante.

Imágenes: Comer de León / Agencia Ical / L.N.C.
la nueva cronica 

ABELGAS DE LUNA

FUEGOAMIGO

El horno de los libros

diario de leon
ERNESTO ESCAPA
23/01/2016
 
Antes de acometer la maravillosa aventura de transformar en biblioteca vecinal la vieja panadería de su padre, el profesor Román Álvarez Rodríguez editó en Nueva Zelanda, con los auspicios de la fundación Vista Linda, dos libros modélicos sobre Abelgas de Luna, que es su pueblo, y sobre la memoria escolar de aquel territorio sin analfabetos. Abelgas es un pueblo recóndito, encajado entre majadas y abierto a senderos que aprovechan la huella verde de la trashumancia. Señorío del obispo, su ermita se levantó con ofrendas de los rabadanes.
Abelgas ocupa el valle más extraviado de la comarca de Luna, aunque esa soledad se deba a la pérdida de sus eslabones naturales, anegados por el embalse. El mismo aislamiento pesaba sobre los pueblos de la Rinconada de Caldas, hasta que el trazado de la autopista los colocó en el mirador de los viajes que van o vienen de Asturias. En el camino de Abelgas a Sena, siguiendo la escotadura del río Pereda, estaban Santa Eulalia de las Manzanas y Arévalo. Abelgas ocupa un valle encajado, que coronan buenos pastos de verano. El camino hacia Santa Eulalia sigue el curso del río Pereda, mientras el de Mallo atraviesa el callejón de las Focicas, pequeñas hoces calizas. Entre medias se interpone el Monte, tapizado en su umbría de tupida vegetación. Por su loma trepa el canal de la fábrica de luz, que desagua por un aliviadero desde la cumbre formando una cascada muy llamativa.
El álbum que hizo la Diputación, para dejar constancia en sepia de los pueblos que anegó el embalse, recoge los apuntes del archivo catedralicio relativos a Abelgas, que revelan un tráfico fluido de donaciones y advertencias. En 875 el rey Alfonso III el Magno lo cede a un presbítero de nombre Beato y a Cesáreo Caubello, de quien no consta tonsura. A comienzos del trece, ya es villa con fuero concedido por el obispo de León. Este viejo cartulario contiene una severa sanción para la costumbre de abandonar el hogar durante toda una noche. Si lo hiciera la mujer, después de una disensión con su marido, permaneciendo «durante una noche fuera de casa propia, daría al obispo quince sueldos». Si el perdido fuera el marido y volviera a la casa familiar por sí mismo, sin auxilio ni coacción de nadie, «pagaría él los quince sueldos». Evolucione como quiera la bronca, el clero siempre salía ganando.
La escasez de vega del pueblo hace que las casas se retrepen por la solana, dejando el llano para pasto. En medio de la vaguada emerge la torre de la moderna iglesia, construida en 1964. Otro monte de pliegues retorcidos, al que los vecinos bautizaron como el Pico, contrae el caserío, que se bifurca faldeando el peñasco. Como bautistas, los instruidos vecinos de Abelgas son de una transparencia envidiable.

domingo, 17 de enero de 2016

ROMAN ALVAREZ RODRIGUEZ

Román Álvarez, premio La Armonía de las Letras por la biblioteca de Abelgas

  Román Álvarez. - bruno moreno

dl | león 17/01/2016
El premio de reconocimiento cultural La Armonía de las Letras, que concede la asociación del mismo nombre y que desde 2008 ha venido distinguiendo la labor de autores, instituciones o informadores leoneses especialmente volcados hacia actividades de índole cultural o divulgativa, ha recaído en este 2016 en la persona de Román Álvarez Rodríguez, catedrático de la Universidad de Salamanca y Pastor Mayor de los Montes de Luna «por habilitar la vieja panadería de su padre en Abelgas de Luna, convertirla en biblioteca y dejar sus puertas abiertas para que todo el pueblo y comarca se beneficien de ella. Un gesto cultural, fomento a la lectura, y a la vez altruista, que se ha de valorar en grado superlativo», según puede leerse en el acta del jurado, formado en concreto por el escultor Antolín Álvarez Chamorro, los escritores Miguel Paz Cabanas, Antonio Toribios, José Ignacio García (ganador de la edición anterior) y Gregorio Fernández Castañón, presidente del colectivo, los cuales tomaron ayer, y por mayoría, esta decisión.
FUENTE 

 

AGRADECIMIENTO POR LA OBRA CL 626

 Por fin le llegó la hora a la CL-626

Efrén García Fernández
16/01/2016 (19:51 horas)
 
Como ya sabréis, el actual Consejero de Fomento Sr Juan Carlos Suarez-Quiñones ha cumplido con su palabra de priorizar el arreglo de la CL 626 (más conocida como la carretera del pantano). Se comprometió a que en tres meses tendríamos noticias, y así ha sido.
Sabemos que en éste momento acometer el proyecto que existía para el arreglo de la carretera antes de la crisis, es inviable. Valoramos muy positivamente el compromiso del Consejero por priorizar el arreglo de ésta vía que da acceso al “Parque Natural de Babia y Luna”. Muchas gracias señor consejero.
También y en nombre de la Plataforma en defensa de la CL 626, quiero agradecer a todos los vecinos y vecinas de los pueblos afectados que no dudaron en respaldar nuestras manifestaciones a favor del arreglo de la citada carretera. Deciros que sin vuestro apoyo, no habríamos logrado nada. Muchas gracias.
Que lejos queda aquella primera manifestación del año 2012. Tras haber intentado en varias ocasiones reunirnos con el anterior Consejero de Fomento (Antonio Silván), sin que se dignara a recibirnos. ¡Qué negativo ha sido usted para nuestra provincia!. Desde luego para las Comarcas de Babia y Luna ha sido una suerte que dejara la Consejería.
Gracias José Antonio (ex pedáneo de Mora) por tu compromiso por nuestra tierra. Me quedo con la amistad que se ha forjado entre nosotros, que para mí es lo más valioso.
Gracias a todos los Pedáneos y Pedáneas de los pueblos de las Comarcas de Babia y Luna, que con sus firmas respaldaron las reivindicaciones para pedir el arreglo de la CL 626.
También quiero agradecer de una manera especial, el apoyo total de mis compañeros Concejales en el Ayto. de Sena de Luna, Alfredo y Felipe. 
Por último, quiero manifestar la tristeza que me causa ver como durante todo éste tiempo de lucha, los Alcaldes de los ayuntamientos de Barrios y Sena han mirado para otro lado como si con ellos no fuera nada. Por cierto Jesús, todavía estoy esperando tu llamada desde septiembre para ir a ver al Consejero. Pero bueno cada cual sabrá lo que hace y por qué lo hace.
Lo importante es que la carretera se arregle, eso yo creo que lo vamos a lograr con el esfuerzo de todos.
Una vez más gracias por vuestro apoyo.
Un saludo Efrén.

viernes, 8 de enero de 2016

RELATOS DE BABIA






El Pastor y la Virgen de Carrasconte
No hace mucho tiempo, un pastor tuvo que salir, como todos los días, con su rebaño por las montañas de Babia. Se levantó temprano, en un día que parecía que iba a ser algo destemplado. Las nubes cubrían el cielo y amenazaban lluvia. Sin embargo, decidió salir a pastar aprovechando los excelentes forrajes que ofrecen los campos babianos. En su zurrón llevaba el magnifico queso qurelatose elaboraban en su casa y el bollo de pan en el que había embutido un chorizo (Este parece ser el origen del famoso “bollo preñau” asturiano) Sin dudarlo, inició la marcha.
El día transcurría tranquilo. El cielo, amenazante en un primer momento, empezó a despejarse y las nubes grises desaparecían. Un sol de justicia comenzaba a brillar y el calor apretaba. El pastor decidió hacer un pequeño alto en el camino. La braña a la que se dirigía todavía se encontraba lejos y podía permitirse un pequeño refrigerio antes de reanudar la marcha. Despacio, empezó a cortar pequeñas porciones de queso que acompañaba con el vino de su bota, vino que traían desde las tierras del sur de la provincia o de El Bierzo.
La mañana era soleada y tranquila. Era agradable conducir el rebaño por los caminos entre los prados babianos, guardados por altas montañas. Por fin, llegó hasta un lugar que conocían en toda Babia como Carrasconte.

No en vano, el lugar era muy famoso para todos los babianos desde tiempos muy antiguos. Allí se conservaba una reliquia de tiempo inmemoriales que ni los más ancianos de las cercanías recordaban. Se trataba de un monolito, una gran piedra vertical hincada en el suelo. Todo el mundo la conocía como la “Piedra Furada”. Según se comentaba, desde que la tierra era tierra, esa piedra había permanecido siempre en el mismo lugar, imperturbable al paso de los años y de los siglos. También, las gentes del lugar, entre susurros, afirmaban que la piedra marcaba el lugar donde, hace tiempo, se practicaban extraños rituales y ceremonias paganas, antes de la llegada de los romanos, incluso.
El pastor, durante unos instantes, admiró la piedra. Sintió cierto temor, una extraña atmósfera envolvía el lugar. Como por arte de magia, el cielo de nuevo se cubrió con nubes negras, plomizas, que amenazaban una fuerte tormenta, mientras que el viento soplaba con fuerza. Todo su cuerpo se estremeció en una extraña sensación. Algo mágico tenía aquel lugar. Aún así, se sentó cerca de la famosa y misteriosa “Piedra Furada”, atraído por su presencia.
Apenas llevaba unos minutos descansando, cuando un terrible resplandor le cegó. La intensidad de la luz era increíble y no sabía de dónde procedía. El temor fue cada vez mayor y no podía reaccionar. A punto de desmayarse, pudo ver una extraña silueta que se acercaba hacia él. La Virgen se le apareció, tranquilizándole. El muchacho, después del pánico inicial, recobró la calma ante la presencia divina. La Virgen, le entregó una pequeña talla. Era su propia y sagrada imagen. Con voz tranquila, le solicitó que le construyesen una ermita en ese mismo lugar. Después, desapareció de su vista. El sol volvió a brillar con fuerza.

El joven, con la figura en sus temblorosas manos, se encaminó hacia la localidad más cercana y comunicó su noticia. El pueblo, admirando la figura, dio crédito a la historia del pastor. Sin tardanza alguna, comenzaron la construcción del santuario solicitado por la Virgen. En la actualidad, cualquier persona puede visitar el bello Santuario de la Virgen de Carrasconte.
FUENTE